domingo, 26 de octubre de 2014

GastroMad 14 {Un fin de semana lleno de emociones}

Imagen cedida por Cósima

Hace justo una semana volvíamos los cuatro catalanes de vuelta a Barcelona con las caras tristes, el estómago lleno y cargados de sueño, además de maletas y bolsas a rebosar. 

Desde hacía meses teníamos ya todo planeado para asistir al encuentro GastroMad14 que como su nombre indica, se celebraba en Madrid, después de dos ediciones anteriores en Zaragoza (yo no asistir pero podéis ver la crónica de Paula aquí) y Barcelona



El listón estaba bien alto, pero las organizadoras Carmen (Tía Alia) y Yolanda (Cocido de sopa) superaron las expectativas y nos dejaron a todos con la boca abierta. 

El periplo empezó, después de muchas conversaciones vía what's app, el viernes al mediodía camino a Madrid en AVE. Ya os podéis imaginar que se nos pasó muy rápidos con tres cotorras (Neus, Ana y yo) y un "cotorro" (Miquel). 
En cuanto llegamos, dejamos las cosas en la habitación que íbamos a compartir (sí, los cuatro) y nos fuimos camino al Mercado de San Miguel donde nos encontramos con Sílvia y su marido Pepe (todo un caballero que aguantó estoicamente el fin de semana gastronómico sin rechistar :-P )
Coincidimos los cuatro con que nos encanta Madrid y el Mercado aunque muy turístico, es precioso y digno de ver. Allí tapeamos y pasamos a la calle de los mesones al Mesón del Champión, de ahí al Mercado de San Antón, donde se añadió Beatriz y su marido. Cuando degustamos el surtido de croquetas, tocó el turno de los calamares y de ahí ya, con el estómago llego, a bajar los rebozados con un buen Gin tónic. (Qué vida más dura, sí). 



Después de muchas risas a la hora de ir a dormir porque nos sentíamos en una mezcla de Gran Hermano y colonias estudiantiles, nos quedamos fritos y sonó el despertador justo para acicalarnos, desayunar (como si tuviéramos hambre) y llegar justos a Kitchen Club, donde se celebraba el encuentro. 
Allí nos esperaban las anfitrionas, la fotógrafa oficial, Cósima (a la que me encantó conocer personalmente después de tantos emails) y un montón de compañeras que por fin pude poner cara como a Piedra, papel o azúcar, Churretes de Cocholate, Dime que es Viernes, o Acichebería, encantada de volver a coincidir con las caras que ya conocía pero que por distancia no veo tan a menudo como Con las Zarpas en la masa o las anfitrionas Recetas de Tía Alia y Cocido de Sopa.  y feliz de haber conocido otros blogs de forma tan personal. 



El evento empezó a las 11h y consistió en dividirnos en dos equipos para preparar los platos que después degustamos.
El menú consistió en:

Equipo verde
Tiradito de vieira con encurtido de apio nabo y zanahorias al ají amarillo. 
Fricasé de verduras con huevo a baja temperatura.

Equipo naranja
Corvina en dos cocciones con crema de calabaza, concassé de tomate y aire de lima. 
Ternera en dados con setas de temporada, cebolla en escabeche y crujiente de trigo con albahaca y cilantro.

Tiramisú de la casa. 



Lo pasamos bomba preparándolo y más degustándolos en tan buena compañía y regados con los vinos que Barón de Ley maridó exquisitamente. 

Después de la comida y las charlas, llegó el momento de los premios entre los que se encontraban las Cucharas de Palo y muchos premios para los asistentes entre los que se encontraba el libro La Mesa del Pecado que me tocó a mi y que Patricia me dedicó. 

Gracias a chocolate Valor, caldos Aneto, Silikomart, editorial LarousseDegustabox, aceite La Portezuela 5 elementos, cerezas Picota del JerteLékué y pimentón de la Vera Las Hermanas. Es un placer tener vuestros productos en mi despensa. 

Por supuesto, después del encuentro, tocó ir a tomar algo, a cenar y de copichuelas por Madrid, obviamente. Así, acabamos el domingo a las 11h en el AVE con unas ojeras dignas de oso panda. 



Gracias a todos los que hicieron posible este encuentro y gracias especialmente a Neus, Miquel y Ana por los momentos inolvidables que pasamos y que tardarán en olvidarse. Todavía se dibuja una sonrisa en mi cara al pensar en las frases lapidarias que adornaron todo el fin de semana. 
Y gracias a Sílvia y a Pepe por ser tan encantadores. 

¡Estoy deseando repetir! 



Os dejo los asistentes al evento: 








jueves, 23 de octubre de 2014

Carrilleras con habas




El fin de semana pasado fue tan intenso que esta semana prácticamente la he pasado teletransportándome de la cama al sofá pasando por el baño y haciendo pequeñas salidas a la calle para que Buck se desfogara (y evacuara).

¡Qué malita estoy y qué poco me quejo!

Soy bastante mala enferma, soy una maridramas y me voy quejando, alma en pena por casa, pero como el único que me escucha es Buck pues nada, que ni pena ni na'...



La semana que viene ya os contaré cómo lo pasamos el fin de semana, aunque los que me seguís en Twitter e Instagram ya habéis visto bastante.
Pero por ahora, os dejo con estas carrilleras con habas, porque aunque en estos momentos solo me apetece esto, es mejor comer algún plato contundente que haga que las defensas cojan fuerzas para luchar contra los virus malignos.

La receta es muy simple y solamente necesitáis paciencia y tiempo. Podéis verla en el Magazine de Otoño en la página 31. 



Espero que os guste. Nos vemos el lunes.
¡Feliz fin de semana!

jueves, 16 de octubre de 2014

Bocados de chocolate y cacahuete




Soy egoísta. Por naturaleza o de nacimiento, como prefiráis.
No si uno nace o se hace egoísta. Lo desconozco del mismo modo que no sé si se nace con estilo o se hace o si las supermodelos nacen o se hacen...
Lo que sé es que de estilo, tengo más bien poca idea, y de supermodelo tengo lo mismo que de monje budista, lo que viene siendo predisposición que no llega a nada más concreto.

Pero volviendo a lo de egoísta...
Nunca entendí porqué la vajilla buena se tenía que guardar para las visitas. Nunca entendí porque las toallas bonitas, que olían flores como en los anuncios, se guardaban en el armario hasta que venía la familia y no entendía y esto sí que me fastidiaba, porqué el Surtido Cuétara solamente se compraba "por si venía alguien". 
¿Por qué me tenía que quedar yo sin mis galletas preferidas (las de chocolate) si no venía nadie?
Así que  yo deseaba que viniera quien fuera para poder comerlas o bien, acompañaba a mis padres a visitar al menganito de turno para que fueran ellos quienes sacaran el valioso surtido delante de mis narices. (Después era cuando mi madre me reñía porque parecía que no hubiera comido en toda la semana, pero esta es otra historia).
A estas alturas ya sabemos todos que el Surtido Cuétara era uno de los "must" de las despensas en los '80 y que todo el mundo lo tenía "por si viene alguien".



Solamente hubo una vez que mi madre abrió para mi un surtido entero. No la segunda bandeja, no. ¡La caja enterita! Y fue cuando me estampé contra un arból yendo en bici y perdí el conocimiento.
Pues sí, me pegué tal tortazo que hasta me saltaron los pendientes del golpe. No recuerdo nada de aquel momento, solamente que bajaba una cuesta y que no frené. De hecho fue el árbol el que hizo esa función y de qué manera... Después me desperté en los brazos de un señor y después, en el coche camino del hospital.
Ese momento se mereció un surtido enterito que me zampé mientras veía la TV e intentaba seguir la recomendación del médico de no quedarme dormida.
(Sí, la ocasión lo requería, y sí, así me quedé...)

Y todo esto viene a que estos bocados iban a ser repartidos como los peces y los panes entre mis amigos, pero al probar el primero me volví Gollum y me guardé MI tesoro para MI solita.
Así puedo decir que pueden durar una semana perfectamente (yo los dejé tapados en la nevera).

Ya los volveré a hacer y quizá, sólo quizá, reparta como buena amiga algunos bocaditos...



La receta, no os la podéis perder. La podéis encontrar en la página 37 del Magazine de Otoño. 

Para despedirme, dos cosillas más:

1. Este fin de semana estaré en Madrid en GastroMad, así que si no queréis perderos nada, podéis seguirme a través de Twitter o Instagram.

2. Os dejo con la primera de una serie de autoretratos con frases que significan mucho para mi.


Disfrutad del finde!

domingo, 12 de octubre de 2014

Boquerones aliñados



Aprovechamos estos días que nos ha regalado el otoño de buen tiempo con temperaturas más que agradables al mediodía para poder preparar un plato que aunque se puede tomar durante todo el año, es ideal para cuando el calorcito nos acompaña. 

Estos boquerones aliñados son refrescantes, suaves y deliciosos si los acompañamos de un buen vino blanco fresquito, como el caso de Blanc de Blancs de Maset del Lleó. 
Es de los típicos platos que tomas en la terraza con una buena conversación en una compañía agradable.

El aliño de los boquerones es básicamente de cítricos, de forma que el frescor que le aporta es sensacional, haciendo que cada bocado llene tu boca de matices. Deliciosos, ya os digo.



A los que nos gusta el calor y las buenas temperaturas tenemos que aprovechar estos días que nos están regalando para disfrutar de las lecturas al aire libre (aprovechando además que el momento mosquitos ha disminuido) y de paseos por la playa. Realmente estas temperaturas son ideales, porque aunque son elevadas especialmente al mediodía, no son agobiantes y no existe el bochorno que durante el verano sufrimos.

Es momento de ir como una cebolla por la calle, con varias capas que poder ir quitando o poniendo según el momento del día en el que nos encontremos. En un momento llevas gafas de sol y tirantes como chaqueta y paraguas, es lo que hay.
El bendito entretiempo que más que nada nos sirve como excusa para ver por la calle gente con botas y otras con sandalias. Lo mejor de todo es que todo va bien...



Pues aprovechemos de estos días porque dicen que en nada recuperamos el otoño con sus lluvias, humedades y temperaturas bajas, así que ya sabéis, es hora de hacer cambio de armario, si no lo habéis hecho ya.

Espero que os guste la receta y que disfrutéis de la semana como os merecéis.


jueves, 9 de octubre de 2014

Bollos rellenos de queso



Hoy es es cumpleaños de Buck. 
Precisamente hoy salía un peludín cachorro de la tripa de su madre junto con sus hermanitos.

Ese peludín con aires patosos y cuerpo de borrego, era el más regordete y grandullón del grupo. También el más simpático y comilón. Se vino con nosotros a casa ese mismo día con mi sonrisa bobalicona que duró durante días.



Al principio pensábamos que era mudo porque nunca lloraba ni gemía ni nada. Ni la primera noche, ni cuando por descuido se le pisó la cola, ni cuando se cayó por el susto del sofá y se dio contra la mesa. Nada, ni un ruidito. Ni siquiera roncaba.
Estuvo así durante un par de meses hasta que de repente un día se vio reflejado en el cristal de la terraza. Y ladró. Y no ha parado desde entonces para mi desesperación y la de mis vecinos. 

Pero es un amor. Muchos sabéis que estos dos últimos años han sido un poco raros a nivel emocional y tengo que agradecer a Buck que esté a mi lado. Gracias a él he conocido a gente estupenda, he salido, me reído y no me he quedado en casa lamentándome. La verdad es que tampoco tenía mucha más opción que estar conmigo... pero se ha comportado como un campeón mirando de reojo cuando estaba enfadada y trayéndome todos sus juguetes cuando estaba triste. 


Pero vamos a por la receta.
No me digáis que estos bollos rellenos de queso no tienen una pinta estupenda!
Ideales nada más salir del horno, calentitos y con el queso deshecho... Uhmmmm qué buenos.
Pero también, los podéis congelar y tomarlos cuando los necesitéis como hice yo con los que Buck y yo no nos cominos al momento (por remordimiento, no por capacidad).
Con estos congelados, los sacaba una media hora antes de tomarlos, golpe de tostadora, tomate y jamón y a zampar. Increíbles. 



Pues ya sabéis: si queréis la receta, la podéis ver en el Magazine de Otoño en la página 59. 

Espero que os guste. Al pichurro le encantaron (pero claro, también se come los trozos de bocata olvidados con papel de plata y todo... así que no cuenta).

Feliz fin de semana!


El pichurro pasándoselo en grande. 

domingo, 5 de octubre de 2014

Palitos de hojaldre con olivas, romero y parmesano {Y Mercat de Mercats}



Durante años estuve tomando como desayuno los famosos grisines.
Era una forma rápida, cómoda y limpia de tomar un tentempié a media mañana mientras trabajaba. Nada que ver con el bocadillo que deja migas, te llevas media locha de jamón sin querer y quedas con las manos manchadas.
Mucho más fino y elegante, dónde va a parar (y más soso, también).

Pero después de los típicos palitos con aceite de oliva, llegaron los que llevaban sésamo y después toda la variedad que encontramos en estos momentos en el mercado: de queso, pipas, cereales, olivas, ...

Tengo que reconocer que me gustan todos. Toditos. Y que siguen siendo un socorrido desayuno o merienda si el tiempo apremia.



Lo bueno es que ahora además podemos hacerlos en casa de una forma sencilla y encima, podemos tunearlos a nuestro gusto.
Yo soy fan de hacerlos especialmente con la masa sobrante de hacer empanada o tartas. Antes hacía muñecos, como hacía mi madre y ahora hago palitos de gustos diferentes y formas ortodoxas, porque con los sobrantes, ya se sabe...

La opción que os traigo hoy está hecha con una masa preparada de hojaldre, pero se puede hacer con cualquier masa que tengáis: ideal hojaldre o brisa.

Aprovecho la entrada para comentaros que los que estéis por aquí el fin de semana del 17-19 de Octubre, se celebrará la V Edición de Mercat de Mercats, la feria gastronómica que reúne a los mejores chefs y los mejores productos.
Este año se rinde homenaje a la cocina de territorio y contará con la presencia de Joan Roca, Quique Dacosta, Carles Gaig y Carles Abellán.
La Feria se siturará en la Av. de la Catedral que se convertirá en un auténtico mercado donde se ubicarán unas cuarenta paradas y un aula donde los chefs podrán realizar sus demostraciones.




Así, que ya sabéis, no dejeis de asistir porque será la bomba. Si queréis más información, clicad aquí.

Algunos bloggers precisamente ese finde estamos en Madrid y no podremos asistir. ¿Sabéis cuando durante semanas no tienes nada y de repente todo se acumula? Pues eso...

Bueno, espero que os haya gustado la recomendación y también los palitos.

¡Feliz semana!


jueves, 2 de octubre de 2014

Crema de guisantes y menta




Hay que ver la de cosas que aprendo cada día...

Cuando empecé con el Magazine, fui totalmente inconsciente o soñadora (o ambas cosas posiblemente) y sin tener nociones de maquetación ni de edición fotográfica, me tiré a la piscina.
En la piscina, resultó haber un pelín de agua, lo suficiente para chapotear y seguir adelante.



Ahora, acabado de lanzar el número 10, puedo decir que me siento muy orgullosa.
He aprendido a maquetar, a realizar mejores fotografías y a editarlas de forma que mejoren. Me queda mucho por aprender y me entusiasma la idea.
Cuando pienso lo que hice y cómo lo hice, me entra la risa.
En el primer número, con las imágenes SOOC (tal cual salieron de la cámara) y con una maquetación más que mejorable, se puso en contacto conmigo una diseñadora gráfica para ayudarme con este tema. Estuve tentada y tuve su e-mail durante semanas en la bandeja de entrada marcado "sin leer", porque no lo tenía claro... Al final decidí que era mi proyecto y que lo mejor de él era ir aprendiendo por el camino e ir mejorando con cada número. 
Y creo que fue la mejor decisión, no sabéis lo bien que se siente una cuando se va a la cama con la sensación de ser un poquito más sabia.
Con ésto, no quiero decir que dentro de un tiempo no vaya a delegar o a buscar ayuda, pero por ahora Juan Palomo y yo somos primos hermanos. 



Muchos me preguntáis cómo puedo compaginar el trabajo, con el blog, la fotografía y el Magazine y la respuesta, siempre es la misma: organización.
Me considero una persona organizada, pero también os confieso que durante el último mes mi organización se ha ido de vacaciones y empieza a asomar esta semana la cabeza. A mi el orden me tranquiliza y una agenda es mi aliada. 
También os digo que muchos fines de semana me quedo delante del ordenador y alguna que otra noche, también. Pero ya lo decía mi abuela: "Sarna con gusto no pica".

Las satisfacciones que me ha dado y me está dando el blog y el Magazine, no tienen precio. Recibir comentarios, felicitaciones y mails con bonitos comentarios, es lo mejor.



Y para celebrarlo, la primera receta que sé que se ha preparado ya:  Crema de guisantes y menta.  La preparó Marta y me comentó que le había quedado más espesa de lo que a ella le hubiera gustado y con alguna piel de guisante. 
Si os pasa esto, tomad nota:
- Para hacerla más ligera, añadid más agua a la cocción de los guisantes o si queréis algo más de leche. Si optais por poner más agua, retirad la mitad antes de triturar los guisantes y después la vais añadiendo poco a poco hasta conseguir el punto que más os guste.
- Para las pieles de guisantes: Tenéis que utilizar guisantes tiernos (yo los compré congelados en Mercadona). De todas formas, una vez triturados, podéis pasar la crema por un chino o un colador con agujeros grandes. Tened en cuenta igualmente que la fibra está en la piel y  que es mejor pasar unos minutos más triturando.

Espero que la receta os guste. La receta de Crema de guisantes y menta la podéis ver en la pág. 9.
Ya sabéis que los jueves, hacemos un repaso a las recetas del Magazine para que no se os pase ningún plato.


Gracias por todos vuestros comentarios, por la gran acogida del nuevo número y por estar ahí. Es un placer compartir con vosotros. 

Feliz fin de semana (que ya llega!)